5 oct 2011

Guadalajara, entre los Juegos Panamericanos y el combate al narcotráfico



En apenas nueve días Guadalajara recibirá a miles de atletas en la cita máxima del deporte americano. La antorcha de los Juegos Panamericanos recorre todos los estados de México, cualquier ciudad que reciba un evento de tanta magnitud se paralizaría, pero los Juegos no son la principal preocupación de los mexicanos.
El combate armado al narcotráfico que enfrenta al Estado y las bandas que controlan el tráfico ilegal tiene en alarma a todo el pueblo mexicano. Desde que se desató a finales de 2006, más precisamente el 21 de diciembre, hasta hoy, los combates de los carteles contra el gobierno dejaron un saldo de más de 34 mil muertos, por no mencionar la inseguridad, la cautela y el miedo de la sociedad a próximos ataques. 

Son trece las bandas de narcotráfico cuyos integrantes están siendo perseguidos, ellas son: El cartel de Sinaloa, el de Tijuana, el de Juárez, el del Golfo el de los Beltrpan Leyva, el de Jalisco Nueva Generación, el del Milenio, el Independiente de Acapulco, el del Centro, los Zetas, la Familia Michoacana, los Caballeros Templarios Guardia Michoacana y la Mano con Ojos. Los aparatos estatales a cargo de la persecusión a los grupos clandestinos son la Armada, el Ejército, la Fuerza Aérea, la Policía Federal, la Agencia Federal de Investigación y la Procuraduría General de la República. 


En Jalisco, el estado donde se encuentra la ciudad de Guadalajara el contexto de las bandas delictivas está bastante atareado. Después de la muerte de Ignacio “Nacho” Coronel, los diversos cárteles que operan allí buscan apoderarse de esta plaza. “La Familia” y “Sinaloa” resultaron muy debilitados en la pelea y el que permanecen con fuerza es “Los Caballeros Templarios”, aliados con la facción que queda de “Nacho”. También pelean Jalisco los residuos de la organización de los Beltrán Leyva (hoy llamada “Cártel del Pacífico Sur”), en compañía de sus aliados “Los Zetas”. Además se mantiene aún en funciones lo que queda del cártel histórico de Jalisco, el cártel del Milenio, llamado “La Resistencia”. 

A pesar de que no se preveen ataquen intencionales durante los Juegos, un antecedente que podría preocupar a los organizadores son las balaceras que se han ocurrido afuera del estadio del Santos Laguna, en Coahuila. Otro peligro en potencia es que, como sucedió en Acapulco en marzo pasado durante la visita del presidente Felipe Calderón, los cárteles realizen una medida mediática, como los cuerpos que tiraron en las calles en aquel momento. Con la atención de la prensa durante los juegos, no sería sorprendente si uno o más grupos intentan estas acciones. 

Uno de los efectos secundarios de la guerra del gobierno contra el crimen es que algunos de los cárteles se han debilitado por la presión gubernamental y de sus rivales, lo que los ha hecho más débiles para transportar droga. Esto los ha hecho depender de otros delitos para mantener sus ingresos. Aunque el crimen siempre ha sido un problema en México, en últimas fechas, los robos, secuestros y extorsiones han empeorado progresivamente. 

De acuerdo con los reportes sobre crimen y seguridad en Guadalajara hechos por el Departamento de Estado de Estados Unidos en este año, los delitos de todos los tipos han aumentado en la ciudad, aunque el nivel de violencia permanece por debajo de otros estados, como pueden ser Monterrey o Ciudad Juarez . Debido a la actual batalla por Guadalajara y el peligro que representa, la seguridad de los Panamericanos aumentará. 

El 3 de octubre el Gobierno de México afirmó que se realizará un despligue de 11 mil policías y militares que resguardarán la zona. La logística que blindará a la segunda ciudad mexicana más importante contará con aviones no tripulados, cámaras en cada esquina, helicópteros Black Hawk y unidades de la Policía Federal. 

El operativo utilizará lugares de vigilancia conocidos como “Escorpiones”. Allí se revisará a cada uno de los asistentes al estadio. En su entrada, se pondrá un punto de revisión donde se tendrán los nombres y fotografías de cada uno de los asistentes, datos que serán comparados con la plataforma México, para verificar que quien entre no tenga antecedentes penales, requerimientos u orden de aprehensión. En la Villa Olímpica se instalarán tres filtros para garantizar la seguridad de los deportistas. De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública, la implementación del operativo será controlado en el Centro de Mando en que se ubica Expo Guadalajara, ubicada al sur de la ciudad. 

El secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, explicó que se escogió a los oficiales con “perfil idóneo” para resguardar este evento y aseveró que no se ha detectado ninguna amenaza hasta ahora que pudiera perturbar el desarrollo de las competencias en las 39 disciplinas pautadas para los XVI Juegos Panamericanos.

30 sept 2011

Late con pasión Puma

Albacete y Agulla enfrentando a Rumania

A metros del in-goal. El santiagueño Juan Manuel Leguizamón no quita su mirada feroz del objetivo. Van nueve minutos del partido. La ovalada, bien apretada entre su cuerpo y su brazo. No permite que un rumano le corte su camino. Lo pechea y apoya la pelota sobre el césped del Rugby Park Stadium. Aquel topetazo deja gritos de sorpresa en todo Invercargill y en la casa de los Finkelstein se festeja al igual que los cinco puntos. 

Casi pálido de piel, con mechas amarillas que encuadran su rostro, de estatura mediana y contextura morruda, Mariano Finkesltein es un rubio que bien podría pasar por europeo, aunque su pasión por la selección de rugby lo desmiente rapidamente. Tiene 22 años, estudia Periodismo en la Universidad del Salvador y juega en el primer equipo del Club Ciudad de Buenos Aires Admite que en cada cita de Los Pumas en la madrugada argentina, sus niveles de nerviosismo llegan a límites que ni él conocía. “Por eso me gusta estar con gente que entienda de rugby y su reglamento cuando los veo. Me junto con mi viejo o con mis amigos del club”, confiesa.

Comenzó a jugar en 1997, cuando tenía siete años, en Sociedad Hebraica, donde su papá era coordinador general. Tres años más tarde, se calzó por primera vez la camiseta que defiende hasta hoy, la del Club Ciudad de Buenos Aires, donde había jugado su papá. Para él, el rugby es un equilibrio personal que le sirve para descargar. “Me divierto, la paso bien. Tiene cosas muy importantes”.

Aunque a veces alterna como medio scrum y puede desempeñarse como fullback, su puesto original es el de apertura. Hace doce años que juega con la celeste en ese puesto, con la cinta de capitán en el brazo. Tiene como referentes a Felipe Contepomi y a Juan Martín Hernández. “Es muy interesante ver jugar a Contepomi. Es una lástima que Hernández no esté. Yo los veo mucho para imitar lo que hacen. Otro al que me gusta ver es Marcelo Bosch, va a ser una sorpresa en el Mundial, es muy habilidoso”, augura el rubio.

El partido contra Rumania dejó la victoria nacional por 43 a 8. “En el prode había puesto que ganábamos por 45 a 10. Le pifié por poco”, se lamenta, risueño, Mariano. Le tiene mucha fe al seleccionado y su análisis es muy optimista: “Creo que pasamos a cuartos y seguramente enfrentemos a Nueva Zelanda. Va a ser difícil, pero si les ganamos, somos campeones”.

Se juega en Nueva Zelanda, pero la pasión por el rugby viaja transoceánicamente. Se siente en cada hogar aficionado a la ovalada. Argentina también late con el fanatismo Puma.


La generación que viene haciendo ruido detrás


La consagración de un proyecto. Eso fue la victoria de la selección argentina de básquetbol por 80 a 75 sobre su eterno rival sudamericano, Brasil, en el Preolímpico clasificatorio para Londres 2012. Volvieron a festejar en este certamen como lo hicieron en Neuquén en el 2001. La localía les sienta bien. Es que no sólo los impulsa el aliento en los estadios; cada ciudad que late con el básquet se revolucionó y ellos sí que saben hacer ruido... 

“Me junté a ver todos los partidos con los chicos del equipo, gritábamos tan fuerte que los vecinos venían a quejarse, je”, revela Nicolás Cabana, alero de River. 

Relata que se le aceleró el corazón y que rompió sus cuerdas vocales en la semifinal contra Puerto Rico, aquella que entregó la clasificación con la respiración retenida hasta el final y que contra Brasil no podía dejar de mover su pierna por los nervios. Tímido, confiesa que cuando vio la consagración se le llenaron los ojos de lágrimas. 


“Este campeonato fue uno de los que más disfruté”, confiesa el jugador de 22 años. Sostiene que pudo ver durante todo el torneo la misma pasión y el idéntico disfrute por el juego en equipo que había presenciado en los entrenamientos en el gimnasio de la UADE, en Buenos Aires, previos al inicio del torneo Preolímpico en Mar del Plata. “Fue la única vez que me gustó estar en la facultad”, chicanea Nico, estudiante de segundo año de Administración de Empresas en esa Universidad. 

Nico rememora emocionado: “Yo, que los vi entrenarse, te lo puedo decir, lo confirmé. Esos tipos son unos animales”. Mientras habla con las manos guardadas en los bolsillos de su pantalón, no puede dejar de mover sus piernas. Se balancea de un lado a otro al igual que su mirada, que pareciera viajar con él en cada rememoración. 

Comenzó a jugar a los doce años en San Fernando, arrastrado por el comentario de todas las señoras del barrio que profesaban: “Con tu altura, deberías jugar al básquet”. Pasó por Harrod's y hace dos años viste la camiseta de la banda. 

Como la Generación Dorada, hace diez años que pica la pelota naranja. Una camada nueva inspirada por la gloria de una década inninterrumpida de logros deportivos que tiene como estandarte la entrega, el sacrificio y amor por el juego. Lo soñó León Najnudel, inspiró a los olímpicos y ahora ellos hacen soñar a otros cuantos locos por el aro.

9 ago 2011

De efervescencias y recuerdos

Un grito de gol que hace vibrar cada una de las cuerdas vocales, una melodía de arrabal que musicaliza con añoranza y la figura de Juan Domingo Perón que representa las ideas por las que siempre luchó, esas tres pasiones tan de los pagos del sur son las que al secretario general del Círculo de Legisladores de la Nación, el ex diputado justicialista por Rio Negro (MC), Héctor Ganem, le encienden los recuerdos de sus 86 años de vida.  

Oriundo del pequeño pueblo rionegrino de Comallo, comenzó su carrera futbolística a finales de la década del 40 en el club Nahuel Huapí y fue el wing izquierdo titular de la selección de Bariloche, donde llamó la atención de Independiente. “Me ofrecieron venir a jugar. No lo podía creer. Toda mi familia y yo éramos hinchas. Me mandaron a Buenos Aires con los pocos ahorros que teníamos y vine, paraba en un hotel en Maipú y Paraguay. Tres meses después me dijeron que me iban a dar una oportunidad a mitad de año, pero no tenía plata y no me hablaron de ninguna contratación. Me tuve que volver”, evoca con un dejo de tristeza en su tono.  

Como si pudiera ver proyectadas las imágenes de cuando se enamoró del balón, recuerda, con la mirada clavada en el piso, sus días como jugador. “Era netamente zurdo, rápido y con una buena pegada, parecida a la de Masantonio o Bernabé Ferreyra. Pateaba fuerte, me elogiaban mucho. En Bariloche le llegué a meter un gol de mitad de cancha al seleccionado chileno”, rememora Héctor.  

 Melancólico, revuelve en su memoria su paso como amateur y orgulloso, exclama: “Yo jugué con Ernesto Grillo. Compartimos algunos partidos en la reserva, cuando él comenzaba a surgir”.  

- ¿Qué fue lo más espectacular que le viste hacer?  
- Me acuerdo la fecha exacta, el 14 de mayo de 1953, en el Monumental. Yo estaba a diez metros del General Perón. Argentina iba perdiendo 1 a 0 contra Inglaterra y Grillo agarró la pelota, yo pensé que había tirado centro pero a pocos centímetros del arco hizo una comba impresionante y se metió. Ese partido lo ganamos 3-1. Espectacular. Junto con el segundo de Maradona a los ingleses en 1986, el mejor gol que vi en mi vida.  

Tapa de El Gráfico conmemorando el gol de Ernesto Grillo

La energía de la emoción que le trae recordar aquel tanto épico lo impulsa de la silla. Parecía fragil y ajado en un principio, ahora se respinga y se sacude por todo su escritorio haciendo muestras de cómo fue aquel gol inolvidable. Las imágenes de todas sus fotos contemplan como la mejor hinchada, cada mímica que hace. Tiene 86 años pero parece un niño, o al menos eso denota el brillo de sus ojos.  

Arsenio Erico
- ¿En Independiente, Erico fue el más extraordinario también o Bochini se acerca a ese calificación?  
- Son dos de los sensacionales que pasaron por el club. Lo que tenía Bochini es que era estratega, su espectacularidad pasaba por el panorama y los pases que metía, le imprmía velocidad al equipo y hacía circular la pelota. Erico era malabarista, un acróbata del fútbol, hacía lo que quería con su cuerpo y anotaba casi desde cualquier lugar.  

Ricardo Bochini
Entra en el dulce camino de la remembranza y tras pasar por varios nombres propios y otras tantas demostraciones teatralizadas, se vuelve a sentar. “Vi grandes jugadores, ahora, la mejor delantera, el equipo más superior, fue el de la Máquina de River. Todavía los recuerdo... Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Losteau”, expone con gran solemnidad.  “Yo conocí a Fioravanti y él mismo me dijo que se confundía los nombres cuando relataba. En ese momento no llevaban números ni apellidos en las camisetas y ellos se movían de una forma tan veloz que era imposible reconocerlos por la rapidez con la que cambiaban de puestos. Se le mezclaban los nombres de Muñoz, Moreno, Pedernera y Labruna, a Losteau lo podía reconocer porque era más flaquito. Jamás vi a un equipo jugar así, que rotara tanto y que los jugadores supieran adonde tenían que ir. Era algo titánico”.  

Su carrera política le dio la posibilidad de conocer a aquellos deportistas que admiraba. Hasta compartió tardes (y noches) con una banda muy particular, Boyé, Pontoni, Moreno, Pedernera y Labruna. 

“Nos juntábamos en el Bar Suárez de Maipú y Lavalle. Labruna se tomaba un café y a las doce se iba. Después, con Moreno y Pedernera salíamos a bailar al Marabú. ¡El Charro tenía una pinta! Traje negro, corbata de moño, era el famoso guapo y bailaba bien el tango. Imaginate las muchachas...”.  
Futbolistas con tango. Entre ellos, Moreno, Labruna, Loustau y Di Stéfano.

El bandoneón es la musicalización perfecta para esas gambetas que jamás olvidará. Sí el fútbol lo emociona, el tango lo estremece. Junto con Rinaldo Martino, delantero de San Lorenzo en la década del 40, fue un asiduo espectador de los cantores que pasaron por la tanguería “Caño 14”. Casi se le pianta un lagrimón al recordar el momento en el que Hugo Del Carril lo invitó a que lo acompañara en las estrofas de “Mi Buenos Aires Querido”.  

Su corazón late con el fútbol y baila con los sonidos arrabaleros pero es con la política que palpita.  

- Como político y amante del deporte, ¿qué hizo para propulsarlo?  
- En mi pueblo, de sólo cuatro mil habitantes, fundé el Club Social y Deportivo Independiente de Comallo, en 1948. El espacio que le da a los jóvenes para practicar diferentes actividades, estar entre amigos, lejos de la calle y en un ambiente sano es importantísimo. Me gusta usar mi trabajo para ayudar a la gente y hace tiempo que le envío al club, para que le haga llegar a todos ropa, libros, alimentos y cuando me piden, dinero.  

Toda su vida militó para el Partido Justicialista. La semblanza de Perón y el vívido recuerdo de sus presidencias son lo que lo motivan para seguir, a sus más de 80 años, en la caótica vida política.  

“Mi mejor recuerdo con el General fue el día que asumió su tercera presidencia. Siempre se eligen cinco legisladores y cinco diputados para saludar al presidente una vez que asume el mandato. Tuve la gracia de ser el primero de la fila”, dice mientras se vuelve a parar energético, como cuando imitaba los goles. “Me agarró del hombro, me dio un beso y me dijo: 'Usted es de los pagos de Antonito, mándele mis saludos diputado Ganem'”, relata con la voz gruesa emulando la de Juan Domingo. “Antonio, su sobrino, había puesto una carnicería en Bariloche, pero... ¡se acordaba de donde era! ¡Había estado más de veinte años exiliado en Madrid y se acordaba de que yo era de Río Negro!”. El lagrimón no lo puede contener esta vez. Tímida y mínima, una gota traslúcida rozó apenas la parte superior de su mejilla.  

Su escritorio es la síntesis de la perfecta combinación de pasiones que aceleran sus emociones. Un cuadro con una foto de Perón firmada y otro con una de Evita dedicada a su hermana, un banderín de Independiente, otro de su club de Comallo, una imagen con Bochini debajo del vidrio de su mesa y un retrato en blanco y negro de Gardel. Sus libros, papeles y las fotos de sus dos hijos y su mujer custodian ese espacio sagrado para él, donde trabaja por las causas injustas que quiere cambiar con la política, con el recuerdo del gol Grillo a los ingleses y las melodías cantadas con Del Carril como banda de sonido. 

“En fútbol, pólitica y tango podrán empatarme, pero ganarme, jamás”, sentencia el hombre de las pasiones. 

8 jun 2011

¿Qué esconde Roland Garros?



“Game, set, match, championship”. Hombres, mujeres, profesionales, amateurs, singlistas, doblistas y juniors desplomados en el piso naranja con el polvo de ladrillo impregnándose en su cuerpo como si fuera una parte más de ellos. Desde cada centímetro de su piel se filtra el placer de alcanzar la gloria, el goce del esfuerzo recompensado. Del otro lado de la red, la desazón, la frustación, la tranquilidad por haber entregado todo, la certeza que se pudo haber jugado mejor. Antagónicas, todas las emociones juntas, adentro de una cancha. 

Roland Garros alberga un recorte de la historia del tenis, de la historia de miles de deportistas que allí depositaron sus ilusiones y también un poco de la historia de personas que se ilusionaron con un futuro diferente. 

Desde 1940 a 1945 la Segunda Guerra Mundial impidió que el Grand Slam se disputase, pero sin embargo en sus canchas había trabajo. El gobierno francés destinó las tres hectáreas cedidas por el Stade Francais para alojar disidentes políticos, extranjeros y cualquier sospechoso. Las canchas de Roland Garros fueron utilizadas en 1940, cuando Adolf Hitler estaba en posesión de París, como campo de concentración. Era un lugar de paso. Allí se mantenía a los detenidos, en su mayoría judíos, hasta que eran derivados a diferentes lugares. 

Artur Koestler, escritor húngaro de orígen judío, estuvo apresado en las canchas galas y en su libro “Oscuridad al mediodía” relata su experiencia. 

“Dormíamos sobre paja mojada porque había goteras y estábamos tan apretujados que nos sentíamos como sardinas(...) En Roland Garros nos autodenominábamos cavernícolas, unos 600 de nosotros vivíamos debajo de las escaleras del estadio”. 

Koestler, también conocido por su militancia política y autodefinido como “comunista romántico”, logró escapar de la persecución alemana e instalarse en Gran Bretaña, donde se suicidó el 3 de marzo de 1983 por un largo padecimiento de leucemia y Parkinson. 

En la historia oficial que la Federación Francesa de Tenis divulga sobre éste Grand Slam, no aparece ni un capítulo dedicado a los años oscuros que se vivieron. La ignorancia y el silencio parecen ser mejor remedio que la responsabilidad. Según ellos, todo es un mito y la realidad es que se confundió su predio con el Valedrome, que también se utlizó como campo de concentración nazi. Las palabras inmortales de Koestler narran otra versión de los hechos.

22 may 2011

La atleta de la Gestapo

Una mujer vestida de hombre, robusta, ávida fumadora y con dos compañías fijas: los cuchillos y sus novias. Con sus ojos de hiena clavados en sus objetivos deportivos, consiguío quebrar récords que ni los hombres habían logrado. 


Violette Morris vivió para el deporte y murió por defender sus ideas. Todo aspirante a héroe desea que se lo recuerde así. Ésta mujer, que se animó al ser deportista cuando era sólo un privilegio reservado para varones, sembró su mote heróico bajo la osucura cruz esvástica. ¿Todo aspirante a héroe desea que se lo recuerde así? 

Fue la sexta hija del barón francés Pierre Jackes Morris y por presiones familiares se casó, a pesar de ser homosexual, con el millonario parisino Gouraud, de quién adquirió las ideas de extrema derecha. Mientras su marido combatía en la Gran Guerra, ella conducía ambulancias, era enfermera en la Cruz Roja y oficiaba de mensajera. 

Con el alto del fuego, Violette se avocó completamente a su carrera deportiva. Fue la pionera del atletismo femenino acumulando 19 medallas y 23 récords mundiales en todos los lanzamientos (peso, a una y dos manos, disco y jabalina) y paradojicamente, no acudió a los Juegos de Amsterdam en 1927, cuando las mujeres debutaron en la disciplina. La Federación Francesa le había negado la licencia por "conducta escandalosa".

Obtuvo también dos récords del mundo en 5 mil metros de ciclismo, fue tres veces campeona de Francia en fútbol, consiguió el Bol d'Or en automovilismo, fue subcampeona de su país en mil metros de natación y segunda en la carrera de motocicletas París-Niza. Además, compitió en waterpolo, tiro con arco, boxeo y aviación. Hasta se extirpó sus senos para volantear más cómoda y estar en igualdad de condiciones con los hombres a los que enfrentaba. Para esta mujer, no existián los límites, de ningún orígen. 


En 1936 el espionaje alemán, en plena época hitleriana, la reclutó e invitó a las Olimpíadas, donde se convirtió en una entusiasta del sistema nazi. Organizó una red de informadores que transmitió a la Gestapo informes sobre las defensas y tanques franceses. Durante la Segunda Guerra Mundial también trabajó para desarticular el SOE (el servicio inglés que apoyaba a la Resistencia). Según uno de sus biógrafos, Raymond Ruffin, dirigió sádicos interrogatorios por los que la apodaron "la hiena de la Gestapo". 

El 26 de abril de 1944, la resistencia francesa le tendió una emboscada y la mataron a balazos de metralleta en su Citroën 15 CV, junto con cinco personas más, entre ellas dos niños.  

“Todo lo que un hombre puede hacer, también Violette lo puede hacer”, sentenciaba. Igualó a los varones en capacidades deportivas, y también superó los límites de lo que un hombre que se digna de ser verdaderamente humano es capaz de hacer.



16 may 2011

Mujeres vs. hombres, deuce

Los protagonistas, Billie Jean King y Bobby Riggs

13 de mayo de 1973. Lugar: Ramona, California. Bobby Riggs había desafiado a Billie Jean King a disputar la primera edición del partido de tenis bautizado como "La batalla de los sexos", hombres contra muejres. Ante la negativa de la norteamericana, fue la tenista australiana Margaret Court quien lo enfrentó. 

El, con 55 años para ese entonces, había logrado como amateur ser número 1 en 1941 y conquistar el US Open y Wimbledon. Luego, ya en el circuito profesional, en 1946 y en 1947, también alcanzó la cima del ránking. Margartet, de 30 años, había logrado esa temporada ubicarse en lo más alto del tenis femenino y en 1970 dejó grabado su nombre en la historia grande tras convertirse en la primera mujer en completar el Grand Slam desde el inicio de la Era Abierta. 

El viejito apabulló a la joven tenista por 6-2 y 6-1 y se llevó consigo, entre drop shots y globos, no sólo el triunfo, sino el orgullo de todo tenis femenino, que luchaba con la flamante WTA por la igualdad de condiciones respecto al circuito masculino.

Billie Jean decidió entonces aceptar la revancha que él le había ofrecido, con una montaña de dólares de por medio. La fecha, 20 de septiembre de 1973, en Houston, Texas. Riggs logró que el encuentro se televisara en todo Estados Unidos, había visto en esta iniciativa un buen negocio, pero sin dudas la motivación de la tenista iba más allá  del dinero. Jugó por su honor.

La entrada al estadio de Billie Jean
La protagonista de aquella épica batalla entró al estadio Astrodome disfrazada de Cleopatra y sentada en una silla que cuatro hombres vestidos como egipcios llevaban sobre sus hombros y con un regalo de bienvenida muy particular para su contrincante: un cerdito bautizado Larimore Hustle. Bobby realizó su entrada triunfal en una carreta transportada por modelos mujeres semidesnudas y su obsequio, un chupetín gigante. Tanta parafernalia en los minutos previos no le quitó las luces a lo que sucedió dentro de las líneas blancas. 

Billie Jean se llevó el partido con un terminante 6-4, 6-3, 6-3 y también el orgullo masculino de Bobby. King había estudiado los motivos de la derrota de Margaret y decidió jugarle a Riggs de manera defensiva, al contrario de la agresividad que la caracterizaba, para que él se viera forzado a cambiar su estrategia de juego por una de servicio y volea en la red. 

Los críticos especializados le dedicaron varios párrafos a la diferencia de 26 años entre los jugadores en la que para ellos radicaba el motivo de la victoria de Billie Jean, cuando poco se habían expresado acerca de esa razón en el primer partido del hombre de las cinco décadas y Court. 

 18 años atrás, en septiembre de 1992, se disputó la tercera edición de esta batalla hombre versus mujer en el Caesars Palace de Las Vegas. Esta vez con Jimmy Connors y Martina Navratilova enfrentándose en un solo set y una absurda ventaja para la checa: poder utilizar los límites de dobles. Sin embargo, Jimmy venció por 6-1.

En el historial las tenistas pierden 2 a 1 pero sin embargo con el correr de los años lograron un triunfo mucho más significativo y que va más allá del espectáculo, el de igualar los premios que reparten los cuatro Grand Slams. En 2005 el turno fue del Australian Open, Roland Garros y el US Open, mientras que dos temporadas más tarde se sumó el primero de todos, Wimbledon. 

 Aún así, las discusiones acerca de cuanto más son capaces las mujeres con respecto a los hombres en el deporte (y no sólo en esta área) seguramente no acabarán jamás. Se convirtió en el deporte predilecto de ambos sexos con el correr de los siglos.